Por qué el consumo de alcohol produce sensación de calor en el cuerpo

Cuando se consumen bebidas con alcohol solemos notar una sensación de calor en el cuerpo, aunque en realidad no aumentemos nuestra temperatura. Esto es porque la dilatación de los vasos sanguíneos por culpa del alcohol acelera la pérdida de calor, lo que en otras palabras, produce una sensación de acaloramiento ficticia.

 

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El fin de semana es sinónimo de descanso, diversión y actividades de ocio. Para muchas personas, la llegada del viernes, sábado y domingo supone un buen momento para relajarse con familiares y amigos en fiestas o eventos sociales que traen consigo, en la mayoría de las ocasiones, el consumo de alcohol .

Cuando se toman este tipo de bebidas, a menudo notamos una cierta sensación de calor , lo que hace que una gran parte de la gente crea —erróneamente— que el alcohol ayuda a mantener o aumentar la temperatura corporal, cuando en realidad sucede todo lo contrario.

Cómo afecta el alcohol a la sensación de calor o frío

La sensación subjetiva de calor o frío depende de las terminaciones nerviosas sensibles a la temperatura que se encuentran en la piel. Dichas terminaciones son las que estiman la temperatura cutánea y, por lo tanto, son las responsables de que tengamos una sensación de frío o calor, según recuerda Ángel Luis García Villalón , catedrático de Fisiología en la Facultad de Medicina de la Universidad Autónoma de Madrid.

El consumo de bebidas alcohólicas produce la dilatación de los vasos sanguíneos de la piel

El alcohol es una sustancia que produce vasodilatación, es decir, provoca que los vasos sanguíneos aumenten su diámetro interno para permitir que fluya más sangre, un fenómeno contrario a la vasoconstricción, que causa justamente lo contrario (la reducción del tamaño de las arterias, las venas y los capilares). El consumo de alcohol, por tanto, hace que las arterias cutáneas se dilaten y que llegue más sangre a la piel , apunta García Villalón. Como consecuencia, la piel se calienta al recibir más flujo sanguíneo, estimulando a su vez las terminaciones sensibles al calor.

Sin embargo, al contrario de lo que pueda parecer, la dilatación de los vasos sanguíneos por culpa del alcohol acelera la pérdida de calor, en otras palabras, procede una sensación de acaloramiento ficticia —ya que solo sucede en la piel, y no en el resto del cuerpo—. La realidad es que el consumo de bebidas alcohólicas no ayuda a resistir el frío. Así lo han confirmado diversas investigaciones sobre el efecto que tiene el alcohol en la termorregulación en condiciones de altas  y bajas temperaturas . Su impacto es tan importante que las personas que han ingerido grandes cantidades de esta sustancia pueden llegar a morir de hipotermia en un día muy frío al no ser conscientes de lo que ocurre en realidad en su organismo.

Los efectos perjudiciales del alcohol en la salud

A pesar de que el alcohol está presente en nuestra vida diaria y, especialmente, en numerosos eventos sociales, la evidencia científica actual demuestra lo dañina que resulta esta sustancia para nuestro organismo. No solo porque engañe a nuestro sistema termorregulador, sino porque beber —ya sea demasiado en una sola ocasión o de forma frecuente— tiene consecuencias perjudiciales  para el cuerpo.

El consumo de alcohol se relaciona con más de 200 enfermedades

Los Institutos Nacionales de la Salud  (NIH, por sus siglas en inglés) de Estados Unidos han evaluado cuáles son sus efectos negativos. El alcohol, por ejemplo, afecta a las rutas de comunicación que emplea nuestro cerebro, causando como resultado un daño en la coordinación motora, el comportamiento o en el estado de ánimo. Esta sustancia psicoactiva también se caracteriza por provocar problemas en el hígado, el corazón, el sistema inmunológico o el páncreas.

Según la Organización Mundial de la Salud , cada año se producen más de 3,3 millones de muertes al año directamente relacionadas con el consumo de alcohol, lo que representa un 5,9% del total de fallecimientos anuales. Tomar bebidas alcohólicas, de hecho, se asocia con una amplia gama de más de 200 enfermedades. Hechos no siempre conocidos, a tenor de la alta prevalencia del alcohol  en la sociedad.

El alcohol causa más de 3,3 millones de fallecimientos al año, según datos de la OMS

Entre otras patologías, los expertos destacan trastornos mentales y de comportamiento, cirrosis hepática, algunos tipos de cáncer  y enfermedades cardiovasculares, un impacto que depende de dos factores diferenciados pero relacionados, el volumen total consumido y el patrón que se siga a la hora de beber. Además de estas patologías, es evidente que el alcohol también está detrás de muchos accidentes de tráfico o incidentes violentos, por lo que los expertos recomiendan no ingerir este tipo de bebidas.

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Heroína, la pesadilla de América

La epidemia de muertes por cócteles de opiáceos revienta los registros históricos en EE UU

Heroína Estados Unidos
Un adicto en una calle del Bronx en Nueva York. SPENCER PLATT AFP

Luis González fue adicto al crack y a la cocaína, estuvo preso, se rehabilitó, fue guardaespaldas de un cantante de los Bee Gees y se hizo guía de adictos en un centro de desintoxicación. Pero a sus curtidos 59 años no había visto nada como lo que está pasando ahora. “Se están yendo todos al cementerio”, dice. La epidemia de los opiáceos abrasa las venas de EE UU. Según The New York Times, en 2016 las drogas mataron a más personas que nunca, al menos 59.700 (una proyección a partir de datos oficiales del primer semestre y que continúa la escalada desde los 47.000 de 2014 y los 52.400 de 2015). El año pasado murieron por esta causa más americanos que en los 19 años de la guerra de Vietnam.

Del total de muertes, unas 35.000 fueron por consumo de heroína sola o cortada con opiáceos sintéticos ilegales que tienen su principal origen en China y que hasta traficantes de poca monta logran recibir por correo tras pedirlos en páginas ocultas de Internet. El compuesto más común desde hace cinco años, 50 veces más fuerte que la heroína, es el fentanilo —que mató a Prince en 2016—, y otro más reciente pero poco usual es el carfentanilo, 100 veces más potente que el fentanilo y capaz de sedar con una pizca a un elefante de seis toneladas.

Pero ningún peligro por desmedido que sea parece espantar a un heroinómano. “No me da miedo”, afirma Edward [los nombres de los adictos entrevistados son ficticios a petición suya], un blanco de 31 años en Overtown, el gueto negro más antiguo de Miami. “Es una jodida locura lo que te digo, ¿verdad? Pues no me da miedo. Llega un momento en que no te importa nada. Esta mañana me levanté enfermo, vomitando y acabé comprando una heroína de mierda, sin ninguna potencia. Una pura basura”. Diez minutos después, Edward estaba en suelo, desplomado contra un semáforo, viendo los coches pasar.

“La información disponible sugiere que el problema seguirá empeorando durante 2017”, indica por correo electrónico Nora Volkow, directora del Instituto Nacional sobre el Abuso de Drogas (NIDA). “Esta tendencia es el resultado de una crisis de salud pública alarmante. La sobredosis de droga ya es la causa de muerte más común entre los americanos menores de 50 años”, añade.

El boom de la heroína ha escalado esta década y es consecuencia de la barra libre que se dio en la anterior al consumo médico de potentes analgésicos legales. Siguiendo la estela de la batalla de los noventa contra las tabaqueras, varios Estados han demandado a farmacéuticas por haber alentado supuestamente el consumo de medicamentos adictivos influyendo en infinidad de doctores que los recetaron sin mesura. Florida se volvió la capital de las clínicas que despachan pastillas, llamadas pill mill (molinos de píldoras)

“Yo empecé con la oxicodina”, recuerda Dylan, un rubio de teleserie de adolescentes de 23 años enganchado a la heroína. “Odio estar así. Yo fui un tipo muy popular cuando era un chaval. Pero la cagué”. Ana, de 25 años y origen puertorriqueño, tuvo una entrada a la heroína que rompe el alma: “Mi abuelo era adicto y me la puyó para violarme cuando tenía 14 años. Me quedé embarazada y aborté”. Ahora camina sobre la cuerda de los cócteles salvajes que consume: “Desde enero ya me he muerto cinco veces. Cada día le ponen cosas más fuertes a la mezcla y me muero más que antes”.

Ana, Edward y Dylan reciben atención del Miami Needle Exchange, una ONG de financiación privada que les da jeringuillas nuevas, y les hace pruebas de VIH —Miami es la segunda ciudad en nuevas infecciones tras Baton Rouge (Luisiana)—. Los trabajadores del programa aparcan su furgoneta y la briosa coordinadora Emelina Martínez, de 49 años, sale a caminar por Overtown para saludar y que se sepa que han llegado. En cada esquina se perciben los movimientos huidizos entre manos que hacen correr la droga con discreción. Una blanca dicharachera y delgada como un alambre se saluda en medio segundo con un negro en bicicleta y esconde sus dosis bajo el pantalón. “Es La Flaca”, dice Emelina. Un treintañero blanco con una calavera en la camiseta pasa en patinete a su lado y le hace un gesto malencarado. “Él es de los más ariscos”, comenta.

En Florida, uno de los Estados más castigados por la plaga, murieron más de 4.000 personas en 2016 por sobredosis relacionadas con opiáceos, según cálculos preliminares no oficiales. Las estadísticas públicas registraron de 2014 a 2015 un incremento de más del 100% en muertes por heroína y fentanilo. Los casos recogidos por los medios resultan cada vez más cruentos. El pasado sábado se difundió la autopsia de una pareja que fue hallada muerta en la madrugada de Año Nuevo en Daytona Beach (Florida) con sus tres hijos pequeños en la parte trasera de su coche. Sobredosis por fentanilo.

Después de varios años resistiéndose, el gobernador Rick Scott, un republicano muy conservador, declaró en mayo el estado de emergencia sanitaria y asignó 54 millones de dólares (48,2 millones de euros) para el próximo bienio dedicada a la prevención, el tratamiento y la rehabilitación. Los adictos, reconoció Scott, “son hijos, hijas, madres, padres, hermanas, hermanos y amigos y sus tragedias dejan a sus seres queridos buscando respuestas y elevando plegarias para que alguien los ayude”

Tomando café junto a su amigo de origen cubano Luis González, Danny Tricoche, de origen puertorriqueño, exheroinómano de 63 años y miembro de otro centro de rehabilitación, dice con resquemor: “Antes la droga era cosa de los latinos y los negros pobres de las grandes ciudades y ahora que se fue para los suburbios de blancos, ¡ah!, ahora sí que tenemos un gran problema”. Los registros de usuarios de la organización Miami Needle Exchange plasman la novedosa característica racial de la epidemia: 152 son blancos, 117 son latinos y solamente 12 son afroamericanos. Emelina Martínez dice: “A los jóvenes negros les gusta la marihuana pero no los sueles ver consumiendo heroína. Creo que como se criaron viendo en sus calles a estos drogadictos y saben lo que pasó con sus padres con el crack en los noventa, no se meten en eso”. Cuenta que a su furgoneta llegan profesionales de barrios acomodados conduciendo sus coches de gama alta, intercambian sus jeringuillas sin apenas decir palabra y se retiran.

“Yo no entiendo esta matazón”, se lamenta González, y relata con cercanía ejemplos de la nueva pesadilla americana que por su trabajo conoce de primera mano, como “una cheerleader de Carolina del Norte que no sale de Overtown” o una bailarina de streptease a la que llamaban Strawberry [fresa] por su melena pelirroja: “Hace un tiempo me vino a pedir dinero y le rogué que anduviera con cuidado porque le están echando fentanilo a todo. Pero ella ya estaba tan malita que dijo: “A mí el fentanilo me cura”. Bueno, pues hace un mes apareció muerta debajo de un puente. Así se nos fue la Strawberry. Pobre blanquita”.

Datos de una nación adicta

Un joven adicto en el barrio de Overtown (Miami).
Un joven adicto en el barrio de Overtown (Miami). P. DE LLANO

Las cifras de la epidemia son desmesuradas. En 2015 dos millones de americanos tuvieron problemas con opiáceos de receta y 591.000 con heroína. Esta droga supuso ese año un costo social de 51.000 millones de dólares, casi lo mismo que el nuevo aumento para gasto militar anunciado por la Casa Blanca. EE UU suma un 5% de la población mundial pero consume el 80% del mercado global de opiáceos farmacológicos. Policías y bomberos han empezado a portar dosis de naloxona, un antídoto urgente para sobredosis, para intervenir en las que se encuentran en las calles. Nora Volkow, directora del principal instituto público contra la droga, afirma que urge una respuesta “multifacética” para la que defiende “investigar medicamentos alternativos no adictivos contra el dolor; desarrollar métodos más efectivos para contrarrestar las sobredosis y para el tratamiento de la adicción; y educar a la población, incluyendo a los doctores”. Trump ha creado una comisión contra la epidemia. En sus discursos la ha definido –junto “al crimen y las pandillas”– como un factor de lo que denomina “la carnicería americana”.

Los ictus en consumidores de marihuana se deben sobre todo al estrechamiento de las arterias

Un estudio sobre pacientes menores de 45 años ingresados por ictus isquémico detecta estenosis arterial intracraneal en el 45% de los consumidores de marihuana, frente al 14% de los no consumidores.

Un estudio ha detectado que los accidentes cerebrovasculares en los adultos jóvenes que consumen marihuana tienen más probabilidades de ser causado por estrechamiento de las arterias en el cráneo que los ictus de personas que no consumen esta droga. Estudios previos habían encontrado una asociación entre el consumo de marihuana y el accidente cerebrovascular. Ahora, este trabajo, que publica el Journal of the American College of Cardiology, explora las diferencias en el accidente cerebrovascular entre consumidores y no consumidores de marihuana.

Los autores, expertos de la Clínica de la Universidad de Estrasburgo, en Estrasburgo, Francia, analizaron a todos los pacientes menores de 45 años ingresados por ictus isquémico entre 2005 y 2014, creando un estudio de cohorte de 334 pacientes que incluía 58 que eran consumidores de marihuana. El ictus isquémico es causado por una obstrucción que interrumpe o reduce el flujo de sangre al cerebro, a diferencia del accidente cerebrovascular hemorrágico, que se produce cuando un vaso sanguíneo tiene fugas o roturas.

Entre los consumidores de marihuana en el estudio, el accidente cerebrovascular isquémico se hallaba causado, sobre todo, por estenosis arterial intracraneal, un trastorno donde hay un estrechamiento de las arterias dentro del cráneo causado por una acumulación de placa. Se detectó estenosis arterial intracraneal en el 45% de los consumidores de marihuana en el estudio en comparación con el 14% de los no consumidores.

Los individuos que tomaban marihuana en esta investigación eran más jóvenes, más propensos a ser hombres, con tendencia a fumar tabaco y más probabilidades de presentar otros factores de riesgo del estilo de vida que aquellas personas en el estudio que no consumían la droga.

La emboia arterial, un coágulo de sangre formado en otra parte del cuerpo que se mueve hacia el cerebro, era la causa más común de accidente cerebrovascular isquémico en los no consumidores de marihuana en el estudio. Los científicos encontraron que un 29% de los accidentes cerebrovasculares en los no fumadores de marihuana fueron causados por la embolia cardiovascular en comparación con sólo el 14% en los tomaban marihuana

La marihuana triplica el riesgo de muerte por hipertensión

Así lo pone de manifiesto un estudio de la Escuela de Salud Pública de la Universidad Estatal de Georgia, en Estados Unidos.

Fumar marihuana triplica el riesgo de muerte por hipertensión, según ha puesto de manifiesto un estudio realizado por investigadores de la Escuela de Salud Pública de la Universidad Estatal de Georgia, Estados Unidos, y que ha sido publicado en European Journal of Preventive Cardiology.

En ausencia de datos oficiales sobre el consumo de marihuana, los investigadores diseñaron un estudio retrospectivo de seguimiento de los participantes de más de 20 años de la National Health and Nutrition Examination Survey, durante los años 2005 y 2006. A todos ellos se les preguntó si fumaban marihuana, la edad en la que comenzaron a fumarla y durante cuánto tiempo estuvieron fumando. Esta información se combinó con los datos de mortalidad registrados por el Centro Nacional de Estadísticas de Salud en 2011.

En concreto, los científicos se centraron en la duración del consumo de marihuana y las muertes por hipertensión, enfermedades cardíacas y cerebrovasculares. Además, tuvieron en cuenta el consumo de tabaco, la edad, el sexo y la etnia de los participantes.

De los 1.213 participantes, el 34% no había fumado marihuana ni tabaco, el 21% sólo marihuana, el 20% marihuana y tabaco, el 16% esta sustancia y anteriormente cigarros, el 5% habían consumido anteriormente marihuana y el 4% sólo había fumado tabaco. La duración media entre los que habían fumado marihuana era de unos 11,5 años.

De esta forma, los científicos observaron que los que habían consumido marihuana tenían 3,42 más riesgo de morir por hipertensión. No obstante, no observaron correlación entre la marihuana y las muertes por enfermedad cardíaca o cerebrovascular.

La UNODC informa el incremento del 14 por ciento de cultivo de coca en Bolivia durante 2016

– En 2016, el cultivo de coca aumentó 14 por ciento en Bolivia en comparación con el año anterior, según el último Informe de Monitoreo de Cultivos de Coca presentado hoy en La Paz por la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC por su sigla en inglés) y el gobierno boliviano. Entre 2015 y 2016, la superficie cultivada se incrementó de 20.200 hectáreas (ha) a 23.100 ha, luego de cinco años de reducción continua (2011-2015).
De acuerdo al mismo Informe, las regiones de los Yungas de La Paz, del Trópico de Cochabamba y de las provincias del Norte de La Paz, respectivamente, representaron 68, 31 y 1 por ciento de las áreas cultivadas con coca en el país. Mediante el uso de imágenes satelitales y trabajo de campo, se detectó un incremento de la superficie de cultivo de coca en las tres principales regiones productoras. En comparación con 2015, el cultivo en las regiones de los Yungas de La Paz y el Trópico de Cochabamba se incrementó de 14.000 a 15.700 ha y de 6.000 a 7.200 ha, respectivamente. En las provincias del Norte de La Paz, la superficie cultivada aumentó de 150 a 240 ha.
El incremento más alto del cultivo de coca en los Yungas de La Paz se detectó en la provincia de Sud Yungas, con 1.226 ha, alcanzando las 10.535 ha en 2016. Asimismo, en el Trópico de Cochabamba, en la provincia de Chapare se registró un incremento de 953 ha de cultivo de coca, de 2.754 ha en 2015 a 3.707 ha en 2016.

Durante 2016, el Informe detectó un incremento neto de 2.900 ha de cultivos de coca y el gobierno de Bolivia informó una reducción del 40% de la erradicación, de 11.020 a 6.577 ha. El 64% de los resultados de la erradicación se logró en el Trópico de Cochabamba, el 22% en las provincias de los Yungas y del Norte de La Paz y el 14% en los departamentos de Santa Cruz y Beni.
La producción potencial de hoja de coca en el país se estimó en 38.000 toneladas, un 17% más que en 2015. Durante el mismo período, el valor total de la producción estimada de hoja de coca aumentó ligeramente de 273 a 276 millones de dólares. Esta cantidad representa el 0,8% del PIB de Bolivia y el 7,3% del PIB del sector agrícola.

El Informe también detectó el cultivo de coca en seis de las 22 áreas protegidas a nivel nacional. En estas áreas, se identificó una superficie total de 253 ha de cultivo de coca, 49 ha más que el año anterior. El parque nacional más afectado por el cultivo de la coca fue Carrasco, seguido por Apolobamba, Cotapata e Isiboro Sécure.
Estas cifras reflejan los principales hallazgos del último Informe de monitoreo de cultivos de coca en Bolivia, realizado en el marco del Programa de Apoyo de la UNODC a la Implementación del Plan de Acción de la Estrategia de Lucha contra el Narcotráfico y Reducción Cultivos Excedentarios de Coca del Estado Plurinacional de Bolivia, financiado por la Unión Europea y Dinamarca.

De acuerdo con los datos del gobierno, la cantidad de hoja de coca comercializada en los dos mercados autorizados -Villa Fátima y Sacaba- fue de alrededor de 22.000 toneladas en 2016, equivalente al 58% de la producción total estimada. El 92 por ciento de la hoja de coca comercializada legalmente se efectuó en Villa Fátima, mientras el restante 8 por ciento se realizó en Sacaba. El precio promedio ponderado de la hoja de coca en estos mercados autorizados disminuyó en un 14 por ciento, de 9,4 dólares por kg en 2015 a 8,1 en 2016.

El gobierno también informó que las incautaciones de hoja de coca disminuyeron en 2% y las de cocaína base en 4%, es decir, de 362 a 353 toneladas y de 12,7 a 12,2 toneladas, respectivamente. Entretanto, las incautaciones de clorhidrato de cocaína aumentaron 107 por ciento, de alrededor de 8,6 a 17,7 toneladas.

En declaraciones a la prensa, Antonino De Leo, Representante de la UNODC en Bolivia, expresó su preocupación por el cambio de tendencias en el cultivo y erradicación de la coca que se observó en el país. Asimismo, destacó que “el Informe de Monitoreo de Cultivos de Coca de la UNODC proporciona valiosos datos, información y recomendaciones que ayudarán al gobierno a poner en marcha estrategias más efectivas para enfrentar el cultivo ilícito de coca en el país y los desafíos que plantea al desarrollo sostenible”.

Descubren mecanismos implicados en el aumento del riesgo de cáncer por abuso de alcohol

Científicos del Centro de Regulación Genómica de Barcelona han descubierto que los errores introducidos por el ‘corrector del ADN’, un mecanismo cuya función es reparar los daños en el genoma, son una “importante” causa de cáncer.

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Científicos del Centro de Regulación Genómica de Barcelona han descubierto que los errores introducidos por el ‘corrector del ADN’, un mecanismo cuya función es reparar los daños en el genoma, son una “importante” causa de cáncer.

La luz del sol y el consumo de alcohol favorecen que estos errores ocurran, dando lugar a más mutaciones en las regiones más importantes del genoma. De hecho, la principal causa del cáncer son los cambios en el ADN de las células que se van acumulando a lo largo de la vida, y no tanto, los que se ha heredado de los padres.

Ahora bien, según los expertos, identificar las causas de estos cambios o mutaciones es un reto “muy difícil” porque hay muchos procesos que pueden dar lugar a un mismo cambio en la secuencia del ADN. En este sentido, los investigadores han identificado uno de los mecanismos importantes que causa estas mutaciones y han visto que se trata de una serie de errores que introduce el ‘corrector’ del ADN.

En concreto, los científicos han detectado este proceso estudiando grupos de mutaciones en más de un millar de genomas de tumores, es decir, han estado buscando mutaciones que se encontraran muy cerca, en una misma región del genoma, de manera que fuera muy difícil que se tratara de una casualidad. El objetivo era obtener una visión más precisa de los factores mutágenos que afectan a las células humanas y que podrían dar lugar al cáncer.

Es probable que los grupos de mutaciones hayan producido al mismo tiempo, así que, si buscamos varias mutaciones cercanas que aparezcan todas a la vez, podemos tener una mejor comprensión de qué es lo que ha dañado el ADN. Es como cuando la policía estudia un patrón de crímenes recurrentes con el fin de encontrar un asesino en serie. Aquí, nosotros demostramos que estudiando patrones de grupos de mutaciones y utilizando un gran número de genomas de cáncer, podemos identificar a los culpables que causan las mutaciones en los tumores”, ha comentado el primer autor del trabajo en el centro, Fran Supek.

Nuevos mecanismos biológicos implicados en el cáncer

Estudiando los grupos de mutaciones, los científicos han identificado nueve marcas de mutaciones que eran evidentes en más de 1.000 genomas de tumores de diversos órganos. Sus resultados, publicados en la revista ‘Cell’, han mostrado nuevos procesos que causan mutaciones, incluido un caso inusual en el que está implicado el mecanismo de reparación del ADN, el cual se puede encontrar alterado y empezar a introducir grupos de mutaciones.

“Nuestro trabajo ofrece información sobre nuevos mecanismos biológicos que hay detrás de algunos tipos de cánceres. Por ejemplo, los principales oncogenes implicados en melanoma son bastante conocidos, pero no sabemos qué mutaciones son las que hacen que se activen estos oncogenes. Aunque hay bastantes mutaciones en melanoma que se sabe que son una consecuencia directa de la radiación ultravioleta, el origen de las mutaciones que afectan a los principales oncogenes todavía es un misterio. Nosotros hemos identificado un mecanismo que tiene la capacidad de activar estos oncogenes y de inducir el cáncer en melanoma”, ha añadido Supek.

Dicho esto, el científico ha comentado que uno de estos nuevos procesos de mutación es “bastante inusual” y es el más evidente en genes que se encuentran activos. Y es que, la reparación de ADN se centra especialmente en aquellas regiones donde es más necesario preservar la información genética.

Nuestros resultados sugieren que la exposición a carcinógenos, tales como grandes cantidades de alcohol, pueden desequilibrar la maquinaria de reparación y hacerla pasar de un modo de alta fidelidad y precisión, hacia un modo propenso a hacer errores. Ello hace disparar las tasas de mutación en las partes más importantes del genoma. Esta propensión al error del mecanismo de reparación genera un gran número de mutaciones y es probablemente una de las principales fuentes de mutaciones en las células humanas”, ha añadido el investigador Ben Lehner, profesor de investigación ICREA y jefe de grupo en la Unidad de Biología de Sistemas del EMBL-CRG.

Finalmente, el trabajo ha sugerido que uno de los efectos del alcohol, cuando se consume en grandes cantidades, es el incremento en el uso de la reparación de baja fidelidad del ADN y, de este modo, se incrementa también la tasa de mutaciones en las regiones más importantes del genoma. Este hallazgo ofrece una primera pista y deja entrever uno de los mecanismos por los que el alcohol puede contribuir al riesgo de cáncer, al igual que una alta exposición a la luz del sol o al tabaquismo.

NARCONON

Interesa  el modelo Narconon al gobierno de Quintana Roo

Navojoa, Sonora; a 26 de Febrero de 2017. Como una muestra del éxito obtenido en materia de combate a las adicciones a través de la operación en conjunto de un centro de rehabilitación por parte de Narconon Internacional y el Sistema para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF) Navojoa, el gobierno del estado de Quintana Roo ha mostrado su interés en tal modelo.

 Así lo dieron a conocer consultores de dicho gobierno durante la visita al centro, donde sostuvieron una reunión con la Presidenta de DIF municipal, Luly  Ruy Sánchez de Silva.

 “El motivo del éxito de este centro ha sido la suma de voluntades tanto del gobierno municipal como de Narconon Internacional” manifestó la primera dama.

 Argumentó que este centro tiene once años de operación y al iniciar la presente administración se han dado a la tarea de darle promoción, ya que gracias al esquema que se maneja con los estándares de Narconon Internacional, se tiene alcance a un método eficaz a de rehabilitación a un costo simbólico.

 Recalcó que gracias al esfuerzo del personal capacitado que labora en este centro, durante el 2016 Narconon Navojoa fue elegido por Narconon Internacional como el centro número uno a nivel mundial este sistema en cuanto a mayor porcentaje de graduados en relación al número de personas internadas en el mismo.

 “El ver a una familia reintegrada gracias a la rehabilitación de las garras de las drogas de un padre, un hijo, un esposo o un hermano, es la mayor satisfacción y la mejor paga que podemos recibir por el esfuerzo y el trabajo realizado”,  expresó.

 Los representantes del Gobierno de Quintana Roo, mencionaron que la intención del Gobernador, Carlos Joaquín González, es buscar esquemas de programas sociales en materia de combate y prevención a las adicciones en busca de un Quintana Roo Sano, por tal motivo se dieron a la tarea de conocer la forma en la que opera el único centro Narconon en conjunto con un gobierno.

 En la reunión también estuvieron el Director de DIF Municipal, Martín Mendoza Cevallos, y el Subdirector de Narconon Navojoa, José Inés Buitimea Yocupicio, quienes se mantendrán en contacto con los consultores del gobierno de Quintana Roo para ofrecer más detalles de la operación del centro.