La opresión del alcohol

Físicamente el programa de sudado en sauna me ha dado el sosiego que mi cuerpo necesitaba.
Ahora me siento libre de la opresión del alcohol, de si olor, su sudor
de la sangre hinchada en mis ojos, de ese sabor al levantarme en mi boca, de los espasmo que provocaba su ausencia…de todo lo que odiaba de él.
Psiquicamente me ha dado algo todavía mejor: Darme cuenta de que no lo necesito para nada y de que era la locura que minaba todos los ámbitos de mi vida.
Todo esto unido hace que yo me sienta mejor, no solo por mí sino por todo lo que podré hacer a partir de ahora por los demás, y por la esperanza de que algo del pasado qué podré enmendar.
No hay más promesas, esto es un hecho.
F.J.M.

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