Un estudio concluye que el consumo de cocaína aumenta la probabilidad de mantener prácticas sexuales de riesgo

Según los autores, estos resultados hacen más apremiante la necesidad de promocionar la reducción de riesgos en las prácticas sexuales entre las personas usuarias de esta droga.

 

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La cocaína es una sustancia estimulante cuyo uso genera sentimientos de euforia, energía  e hiperatención. Hace ya mucho tiempo que su consumo se ha vinculado de manera anecdótica a unas tasas más elevadas de comportamientos impulsivos, entre los que se incluirían las prácticas sexuales de riesgo. No obstante esta relación ha resultado difícil de estudiar con rigor y control científico. Por este motivo, en EE UU se realizó un estudio que contó con un pequeño número de usuarios habituales de cocaína y cuyos resultados, publicados en la revista Psychopharmacology, apuntan a la “impaciencia” como una barrera obvia frente al uso del preservativo cuando las personas están bajo el efecto de esta droga.

En el estudio, a doble ciego, se compararon los efectos de varias dosis orales de cocaína y para entrar en él se excluyeron aquellos posibles participantes que estuvieran buscando ayuda para abandonar el consumo de cocaína (aunque a estas personas se les proporcionaron recursos y contactos para acceder a un tratamiento). Doce participantes completaron el estudio (ocho de los cuales eran hombres): ocho de etnia blanca, dos de origen afroamericano y los dos restantes de origen racial mixto. Su media de edad era de 27 años y todos tenían un nivel educativo superior a la escuela secundaria.

En las 24 horas previas a cada sesión de estudio, las personas participantes se abstuvieron del consumo de cualquier droga, incluyendo el alcohol. Cada participante tomó un comprimido de tres posibles (uno que no contenía cocaína, uno con una dosis de 125 miligramos de cocaína por cada 70 kilogramos de peso corporal o uno de 250 miligramos de cocaína por cada 70 kilogramos de peso corporal) en cada una de las tres sesiones de estudio. La toma se realizó en presencia de un miembro del personal del estudio. Posteriormente estas personas permanecieron en un entorno controlado durante aproximadamente 4,5 horas hasta que su presión arterial cayera por debajo de un nivel que demostraba que el efecto de la droga había desaparecido.

Durante el transcurso de la sesión, los participantes evaluaron cada 10 minutos el efecto de la droga (en una escala de cuatro puntos donde cero equivalía a ningún efecto y cuatro, a un efecto potente) y también puntuaron su nivel de deseo sexual en una escala de 100 puntos (en la que el cero equivalía a ausencia de deseo sexual y 100, a un gran deseo). Se observó que los niveles tanto de deseo sexual como de cocaína aumentaron al mismo tiempo y alcanzaron su pico aproximadamente 45 minutos después de la ingesta de la droga.

A los participantes se les pidió que puntuaran su probabilidad de usar un preservativo (en caso de existir uno inmediatamente disponible), así como su predisposición a esperar para conseguir uno antes de mantener relaciones sexuales según períodos de espera de 2 minutos, 5 minutos, 15 minutos, 30 minutos, una hora, tres horas y seis horas.

Se comprobó que las personas afirmaron tener una elevada predisposición a emplear un preservativo que estuviera disponible, con independencia de si estaban bajo los efectos de la cocaína o no: 80% frente al 87 por ciento, de forma respectiva. Sin embargo, al aumentar el tiempo de espera para utilizar el preservativo, la predisposición a mantener relaciones sexuales sin él es mayor si la persona está bajo los efectos de la cocaína. Por comparación, las personas que estaban tomando la dosis más elevada de cocaína tuvieron, en promedio, una probabilidad de un 40% de poder esperar una hora para usar un preservativo, mientras que las mismas personas tuvieron una probabilidad del 60% de esperar tanto tiempo cuando recibieron el comprimido sin cocaína.

Del mismo modo, cuando estuvieron bajo el efecto de cualquiera de las dosis probadas de cocaína, las personas fueron más propensas que las que no tomaban la droga a no utilizar un preservativo aunque existiera una posibilidad elevada de adquirir una ITS. Por ejemplo, cuando se les planteó que las probabilidades de adquirir una ITS eran de una entre 2.000, algo más del 40% de las personas que estaban bajo el efecto de la dosis más elevada de cocaína se mostraron dispuestas a usar un preservativo, mientras que este porcentaje estuvo en torno al 70% cuando los participantes no tomaron cocaína.

Para los autores, la conclusión es que la cocaína parece aumentar el deseo sexual y aunque las personas que están bajo sus efectos afirman que probablemente utilizarían un preservativo si tuvieran uno en una situación que implicara una relación de riesgo, en el caso de no disponer de un preservativo, esta droga les haría estar menos dispuestas a aplazar la relación sexual hasta conseguir uno. Es decir, se vuelven más impacientes cuando se trata de esperar por el sexo.

Para determinar si la “impaciencia” de las personas bajo los efectos de la cocaína se extendía a otras situaciones no sexuales, a los participantes se les ofreció una hipotética elección entre recibir una pequeña cantidad de dinero ese mismo día o esperar (un día, una semana, un mes, seis meses, un año, cinco años o 25 años) para recibir 100 dólares. No se observaron diferencias entre las personas que tomaron cocaína y las que no en cuanto a su predisposición a esperar los distintos periodos de tiempo. Estos resultados sugieren que la impaciencia se refiere de forma específica al sexo y no se extiende a otras actividades, como sería una recompensa económica.

Este estudio puede ayudar a explicar por qué las personas que consumen cocaína de forma habitual están más predispuestas a adoptar conductas sexuales de riesgo cuando están bajo la influencia de la droga. El equipo de investigadores sabía que las personas que consumen cocaína de forma habitual tienen un riesgo más elevado de presentar el VIH (véase La Noticia del Día 17/07/2015) y otras infecciones de transmisión sexual (ITS), pero sus hallazgos sugieren que la “impaciencia sexual” podría explicar al menos en parte este mayor riesgo.

Según los autores, también pone de relieve por qué las autoridades públicas de salud y el personal médico deben garantizar que a estas personas se les ofrezcan preservativos para prevenir la propagación de las ITS y otras estrategias de reducción de riesgos.

No obstante, el equipo de investigadores admite que su estudio tiene limitaciones y, así, reconoce que sus hallazgos se basan en situaciones sexuales hipotéticas y no en situaciones de la vida real, y que las personas voluntarias ingirieron la cocaína en un comprimido en lugar de esnifarla o fumarla, como sería más habitual, por lo que cabe la posibilidad de que eso afecte a los efectos de la droga.

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NARCONON OPNIONES

Hola mi nombre es Amparo quiero relatar mi testimonio por si pudiera ayudar a alguien.

La angustia y desesperación de tener a un hijo metido en el mundo del consumo es algo muy difícil de entender a menos que pases por ello.

tu casa se convierte en un campo de batalla diario, la impotencia no te deja ni comer ni dormir y hay días que ni respirar.

Tu niño, al que criaste desde que nació con todo el amor del mundo,intentando que sea lo mas feliz posible, de repente se convierte en un desconocido, deja de comunicar y solo viene a casa si necesita dormir por ya ni comer quiere.

Le llevas al medico pensando que el problema se puede solucionar con dos pastillitas,

cuando  no funciona a otro medico, luego a un psiquiatra entre tanto el cada día estaba peor.

Las discusiones con mi marido diarias por que todo lo haces mal y por que la responsabilidad nos la echábamos uno a otro.

Mientras yo veía a mi hijo sufrir , introvertido completamente, no hablaba y no me quería contar o no podía, pasaba los días triste y revenido, con un humor de perros, creo que no podía querer a nadie pues no se quería ni a si mismo, en mas de una ocasión me dijo que lo mejor era morirse y quitarse del medio.

Le apunte al centro de drogodependencias del barrio y las pautas a seguir no eran malas pero lo que a mi hijo le faltaba era la fuerza de voluntad, a veces las seguía a veces no, tenia que asistir tres días en semana , no me parecía suficiente y la verdad no mejoraba.

Unos amigos médicos nos recomendaron un tratamiento de ansioliticos bastante fuerte y lo tuvimos tomándolo durante un mes, un mes tirado en el sillón babeando y cuando termino el tratamiento vuelta a empezar.

Nadie podía ayudarnos!!!!!!!

Me recomendaban echarlo a la calle , pero si mi hijo quería curarse, no sabíamos como pero el ahora lo pedía a gritos, ademas como puede una madre echar a la calle a su hijo enfermo y poder dormir, yo no podía.

La vida puso en mis manos un panfleto, estaba en el parabrisas de mi coche, llegue a pensar que me lo habían puesto adrede, de un centro de rehabilitación en la sierra.

Al día siguiente mi hijo estaba interno en Narconon los Molinos , nos dio mucha confianza que no le dieran muchas pastillas y que las terapias fueran a nivel individual.

El primer mes ya se le veía mas despierto y cogió kilos y yo también.

Os aseguro que llevaba años sin dormir toda la noche entera y cuando le visitábamos me volvía aun mas contenta tenia de nuevo ilusión por las cosas y se preocupaba por nosotros.

no solo le sacaron del pozo de las drogas es que ademas le trabajaron la autoestima y mi hijo resplandecía de nuevo , ese si era mi hijo seguro feliz, yo mas.

ya han pasado 3 años de esto y puedo asegurar que cada mañana rezo por todos los  terapeutas a los que les debo mi vida y mi sonrisa.

Un enorme abrazo a todo el staff de Narconon Los Molinos y estáis siempre en mi pensamiento amigos.

 

 

 

EFECTOS DEL ALCOHOL

El alcohol es parte de la cultura y de la forma de vida de muchas personas.

La gente bebe alcohol, es decir, bebidas alcohólicas, para relajarse, socializarse, con motivo de alguna celebración, además de por su sabor.

Imágen de efectos del alcohol

El reto para nuestra sociedad es llegar a un equilibrio entre el lugar que ocupa el alcohol en nuestra cultura y los riesgos para la salud asociados con beber en alcohol en exceso lo cual no es saludable si se realiza durante un largo período de tiempo.

Bebidas alcohólicas estándar

Una bebida alcohólica estándar contienen de media unos 10 gramos de alcohol puro. Los hoteles y los restaurantes suelen servir bebidas con alcohol en vasos o copas de tamaño estándar. El vino, sin embargo, se vende normalmente en cantidades de 140 ml o 200 ml. Las botellas que compramos para nuestro hogar no tienen un tamaño estándar. En las etiquetas de las botellas y latas de bebidas alcohólicas podemos ver la cantidad de bebida así como los grados de alcohol que tienen.

Efectos del consumo de alcohol

Cada persona responde de manera diferente al consumo de alcohol, por lo tanto, no es posible definir de forma genérica los efectos que puede tener el consumo de un cierto número de bebidas en una persona. La concentración de alcohol en sangre se puede utilizar como guía de cómo afecta una cantidad determinada de alcohol en el comportamiento.

Efectos a corto plazo

El alcohol empieza a afectar al cerebro durante los cinco minutos siguientes de haber sido consumido. Los picos de alcoholemia se muestran entre los 30 a 45 minutos después de haber consumido una bebida estándar. El consumo rápido de varias bebidas da como resultado una tasa de alcoholemia mayor porque el cuerpo sólo puede descomponer como máximo una bebida estándar por hora.

Los efectos del alcohol varían dependiendo de varios factores, entre los que se incluyen:

  • Tipo y cantidad de alcohol consumido.
  • La edad, el peso y el género de la persona que lo consume.
  • El estado físico de la persona.
  • Si hay alimentos en el estómago.
  • El momento de beber.
  • La situación en la que se bebe
  • El estado de salud mental
  • Otras condiciones de salud que empeoran por el consumo de alcohol.

Los riesgos de la intoxicación etílica

La intoxicación es la causa más común de los problemas relacionados con el alcohol, dando lugar a lesiones y muertes prematuras. Como resultado, dos tercios de los intoxicados acaban perdiendo la vida. El alcohol es responsable del:

  • 30% de los accidentes de tráfico.
  • 44% de las quemaduras.
  • 34% de las caídas y ahogamientos.
  • 16% de los casos de abuso infantil.
  • 12% de los suicidios.
  • 10% de los accidentes industriales.

Además de las muertes, hay otros efectos a corto plazo, como la enfermedad y la pérdida de la productividad en el trabajo (por ejemplo, las resacas, las infracciones de tráfico). Además, el alcohol contribuye a una conducta delictiva.

Efectos a largo plazo del consumo de alcohol

A largo plazo el consumo excesivo de alcohol está asociado con:

  • Daños en el corazón.
  • Alta presión arterial y riesgo de infarto.
  • Enfermedad del hígado.
  • Varios tipos de cáncer del sistema digestivo.
  • Otros trastornos del sistema digestivo (por ejemplo, las úlceras de estómago).
  • Impotencia y disminución de la fertilidad.
  • Aumento del riesgo de cáncer de mama.
  • Dificultades para dormir.
  • Daños cerebrales y cambios de humor y personalidad.
  • Problemas de concentración y de memoria.
  • Condiciones relacionadas con la nutrición.
  • Riesgos para el feto.

Además de los problemas de salud, el alcohol también tiene un impacto en las relaciones sociales y personales, las finanzas, el trabajo que puede derivar en problemas legales.

La tolerancia al alcohol y su dependencia

Las personas pueden desarrollar tolerancia y dependencia a diferentes sustancias. La tolerancia significa que se sienten menos los efectos que antes sentían con la misma cantidad de alcohol. La dependencia significa que el alcohol se convierte en el centro de su vida y continúan bebiendo a pesar de ser conscientes de los daños causados por ese consumo. Los dependientes del alcohol se pasan gran parte del tiempo pensando en el alcohol, su obtención, consumición y recuperación de sus efectos. Estas personas tendrán dificultades en dejar de beber o en controlar la cantidad consumida.

Combatir el alcoholismo

La persona que tiene una dependencia física del alcohol experimenta síntomas de abstinencia cuando deja de beber o reduce sustancialmente su consumo. Los síntomas comienzan generalmente entre las 6 y las 24 horas después de la última copa. Los síntomas duran unos cinco días e incluyen:

  • Temblores.
  • Náuseas y vómitos.
  • Ansiedad y nerviosismo.
  • Depresión.
  • Sudoración.
  • Dolor de cabeza.
  • Dificultad para dormir (puede durar varias semanas).

La abstinencia del alcohol puede ser muy peligrosa. En las personas que beben más de ocho bebidas estándar por día se recomienda discutir la decisión de dejar de beber con un médico con la finalidad de establecer la necesidad de un tratamiento para prevenir complicaciones posteriores.

NARCONON LOS MOLINOS. Centro de desintoxicacion de drogas y alcohol.

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GANANCIA CURSO DE OBJETIVOS DE NARCONON.

En cuanto entre a recorrero el pirmer objetivo del programa narconon comence a pasar a traves de cosas, que algunas ni las recordaba. Al principio me costo mucho conseguirlo y en ocasiones pense que no podria con ello,pero objetivo a objetivo fui pàsando a traves de muchas cosas con un resultado mas satisfactorio. tambien me he dado cuenta de cosas mias que puedo cambiar y otras que no son lo que pensaba. Yo tenia un problema y es que siempre estaba pensado en el pasado y en las cosas negativas, lo que llevaba a ponerme mal. Con los objetivos del programa narconon, he dejado de pensar en mi pasado y vivir el presente dia a dia.

Gracias.  Jose (Valencia)

RECORRIDO DE PURIFICACIÓN EN NARCONON

He terminado mi periodo de
 desintoxicacion en la sauna y realmente puedo decir que me he liberado 
de los residuos de drogas y toxinas, ya que día a día notaba mejoría a 
nivel físico y mental y me encontraba mucho más fuerte y con 
personalidad. He tenido beneficios a la hora de respirar notaba los 
olores con más intensidad día tras día, el gusto también me ha 
incrementado muchísimo pues notaba el sabor de las comidas incluso antes
 de comerlas. También me ha ayudado a regular el sueño, poniendo en mi 
vida un horario regular, encontrándome caída día mejor.
Gracias
Hugo (Galicia)
Narconon los molinos

NARCONON LOS MOLINOS Y SU LUCHA CONTRA LAS DROGAS

A la hora de beber, existen importantes diferencias culturales: en el sur de Europa y en Latinoamérica tendemos a compartir un vino, una cerveza o unas copas  con amigos, y utilizamos el alcohol como una especie de engrasante social. Pero en el norte del Viejo Continente y en los países anglosajones, las bebidas espirituosas sirven para que los que las consumen se olviden de sí mismos y entren en un estado de -dependiendo de la ocasión- euforia, diversión, etilismo o coma.

Y para alcanzar ese estado de una manera más rápida y económica posible, en los campus universitarios del Reino Unido y de Estados Unidos se está poniendo de moda una peligrosa moda: la drunkorexia (que se puede traducir por ‘borrachorexia’).

Esta tendencia consiste en dejar de comer o hacer un intenso ejercicio físico horas antes de beber. Con estas dos peligrosas conductas, los universitarios consiguen una melopeas más rápidas y fuertes que si empezaran a beber descansados o bien alimentados.

La borrachorexia ha sido descubierta por un estudio llevado a cabo en la Universidad de Houston (Estados Unidos) en el que se analizaron los hábitos alimenticios y alcohólicos de 1.200 estudiantes. Y al parecer, 8 de cada 10 habían caído en los últimos 30 días en una conducta que se podría definir como borrachoréxica.

Algunos de ellos se purgaron vomitando, otros dejaron de comer horas antes de salir, y algunos tomaron laxantes. Estas peligrasas conductas se dan tanto en hombres como en mujeres. El Dr. Dipali Rinker, uno de los autores de la investigación, predice que la borrachorexia será en un futuro una conducta más masculina “porque los hombres siempre adoptan más riesgos para su salud y para su integridad física que las mujeres”, explica en un comunicado.

Las conclusiones del estudio han sido presentadas en la reunión anual que la Asociación para la Investigación del Alcoholismo en EE.UU. celebró el mes pasado en Nueva Orleans. Pero a pesar de que el futuro de la borrachorexia parece pertenecer a los hombres, el presente es de las mujeres: el 60% de las estudiantes de la Universidad de Houston reconocen haberse purgado o haber dejado de comer antes de beber.

“Es un nuevo fenómeno que mezcla desórdenes alimenticios para dejar de tomar calorías y reservarlas para el alcohol”, explica Alissa Knight, otra de las autoras del trabajo. El alcohol es una de las sustancias más engordantes que hay: una copa de vodka tiene 300 calorías, una de whisky aporta 245 calorías y un vaso de vino, unas 79 calorías.