LA TRAMPA DE LA DROGA

LA TRAMPA DE LA DROGA

¡Hola! Soy un chaval de 34 años que se pasó unos cuantos inmerso en el consumo
de sustancias toxicas y totalmente perdido en la vida.

Con tan solo trece años empezaron mis primeros escarceos con el alcohol, pase
unos años que bebía a temporadas y con el tiempo tenia que ser a diario.
Comencé a trabajar con 16 años, cuando salía los fines de semana cogía unas
borracheras tremendas, siempre fui tímido y parecía que el alcohol me desinhibía,
pero cuanto mas bebía mas hecho polvo me sentía y mi timidez seguía ahí y cada
día me sentía más ausente de la realidad.
Tuve una gran decepción con 24 años al romperse la relación con mi pareja y ya
me tire a la bebida sin reparos, no encontraba sentido a las cosas y todo me aburría.
Un sábado por la noche la desgracia puso en mis manos una sustancia llamada
“cocaína” y empezó la cuesta abajo sin freno, lo tome al fin de semana siguiente
y al siguiente, cada vez más cantidad y con más frecuencia.
Empecé a no aparecer por casa durante días, a faltar al trabajo, a relacionarme con
gente extraña, consumía cualquier tipo de sustancia extraña que cayera en mis manos
con tal que me evadiera; Ketamina, Speed, Extasis etc, todo esto lo acompañaba de
tranquilizantes para poder dormir; tranxilium, tranquimacin etc.
El efecto de todas estas sustancias mezcladas una noche tras otra fue que un día
tuve una paranoia increíble , de locos, confundía las cosas reales con imaginarias
todo estaba en confusión en mi cabeza y me daba vueltas.
Mi familia estaba totalmente destrozada a la par que yo, deje de ir al trabajo.
Ese mismo día contactamos con Narconon Los Molinos e ingrese.
No sabia ni donde ingresaba ni con quién y tenia bastante miedo a lo desconocido
sin confiar en absoluto en volver a coger las riendas de mi vida.
Hoy por hoy puedo asegurar que me siento como nunca he estado en mi vida,
feliz, alegre, con ganas de vivir, en paz con todo el mundo y conmigo mismo,
sin miedos, fuerte y afrontando una vida sin drogas.
No puedo olvidarme de las dos personas que siempre han estado a mi lado en todo
este caminar, gracias a mis padres y perdón por el calvario.
Quiero agradecer su ayuda a los terapeutas que colaboraron en mi rehabilitación,
Y por favor os pido a cualquiera que leáis estas letras que seáis conscientes de que
la droga es una trampa tenga el nombre que tenga y se venda en bares o en
callejones, una trampa cada día más profunda y el ultimo en enterarse es el implicado.
Si alguien al leerlo se encontrara ya en la trampa lla a Narconon.A mi
me salvo la vida.

J.R.R

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POR TI

“POR TI”

Quiero Con mi testimonio ayudaros a entender y comprender, como yo lo he hecho, el infierno en el que se vive sumergida en el mundo del ALCOHOL.

Me presento, soy Ana, y hoy afortunadamente puedo hablar “desde el otro lado”, el lado de la vida, la vida sin alcohol.

Yo comencé a beber sobre los 20 años, con las amigas los fines de semana, algo muy común, y que al cabo de los años eso se convirtió en un problema. Me atrapó, me enredó entre sus sensaciones, tapaba lo que no quería ver, lo que no quería afrontar, lo que no quería sentir, en definitiva me iba quitando poco a poco mi vida y el derecho a vivirla.

Recibí al alcohol como un amigo, un aliado que me ayudaba en los momentos o situaciones difíciles, que me hacía sentir bien, que me daba fuerzas. Nada más allá de la realidad, eso sólo es una máscara, un disfraz que nos confunde, que nos engaña. Después de una borrachera todo eso que no afrontas, que tapas, tu timidez, siguen ahí, no se han ido y al igual que te ha dado fuerza, luego te la quita.

Poco a poco, sin darme cuenta, cada vez necesitaba con más frecuencia el alcohol, dependía más de él. Yo me engañaba, yo decía que lo controlaba, que yo llevaba las riendas, pero en realidad era él el que me manejaba a mí, a mi vida.

Pasaban los años, había temporadas que controlaba que no bebía, pero luego siempre terminaba volviendo a beber, terminaba de nuevo en sus brazos.

Me casé y tuve una hija, me propuse que por ella no volvería a beber, que ella no se merecía una madre así, que no se merecía vivir eso, pero no fue así, tan sólo duró un año y otra vez me vi atrapada por él y sus mentiras disfrazadas de verdad.
Han ido pasando los años, los he ido perdiendo, desaprovechando, porque cuando vives con alcohol pierdes todo lo demás, sólo tienes eso, y si no te das cuenta a tiempo de ello, te quedarás sólo con él, penderás todo lo demás, tu familia, tus amigos, tu trabajo, tus pertenencias y sobre todo te perderás a ti, a tu vida, y podéis creerme que no merece la pena, ahora lo sé.

Estuve yendo a psiquiatras, quería poner una solución definitiva, pero no consiguieron ayudarme a solucionar el problema, sólo lo tapaban las pastillas, que cuando dejaba de tomar me llevaban otra vez al punto de partida, el alcohol.

Gracias a mi familia que encontraron este centro, NARCONON,y tomé una de las decisiones más importantes y acertadas de mi vida, venir a él. Aquí he aprendido a dejar el alcohol, a vivir, y me siento muy satisfecha y orgullosa de ello. Confío en que mi testimonio pueda ayudar, pueda hacer ver la luz, a cualquier persona que se encuentre atrapada en este mundo, que hay solución si tú la quieres, está en ti.

Un saludo. ANA

LE DEVUELVO A LA VIDA

LE DEVUELVO A LA VIDA
LO QUE ME HA OFRECIDO… MI PROPIA VIDA

Llegué a Narconon Los Molinos, con la única intención de encerrarme, sin esperanzas. Pensé que no iba a poder levantarme. Días antes yo misma le pedí a mi hermana Cecilia que por favor me quitara de la calle, que yo era incapaz de controlar la cocaína. Comencé con 14 años a fumar hachís, luego anfetas, me dejé pinchar heroína con 15 años y con 17 me sorprendió el primer mono. De ahí en adelante ha sido una tortura para mí, para mi familia y mis amigos, que en todo momento han estado ahí, buscando como poder ayudarme. He probado todos los métodos.
Mantuve el tipo algunas temporadas, que conseguía mantenerme limpia de drogas pero siempre recaía. Algo no estaba funcionando y no sabía qué era y cada recaída era más destructiva e iba saltando más barreras, cosas que jamás yo pensé que iba a poder hacer y las estaba haciendo. He llegado a pasar de todo. Comencé a buscar en drogas como ser libre y acabé presa, agotada, incomunicada y siendo el peón perfecto para un negocio que tiene el mejor sistema para anularte física y mentalmente. No sé ni a quienes he enriquecido. Pensar así ahora me llena de rabia, me han utilizado como a un monigote, han matado a mis amigos y mi familia ha enfermado. Esto hoy no lo puedo todavía perdonar. Hoy soy una cobra que levanta su cuerpo para atacar a cualquiera que pueda manipularme y manejarme otra vez.
Tengo fuerzas, esperanzas y ganas de vivir. ¿Cómo lo he conseguido a mis 42 años? Pues por que tengo una familia, que a pesar de todo, durante casi 30 años, han luchado por ello, si alguna vez os he rechazado os pido perdón. Hoy pienso que la vida te pone al lado de las personas adecuadas y a las más fuertes. Os quiero, a mis amigos que han sabido esperar y estar cerca, con paciencia y por que por cada amigo que he ido perdiendo, parece que han aparecido otros para ayudarme. Y por que cuando me enfrenté casi con la muerte, no quise irme. La sensación de que había perdido mi vida, que no había luchado, no me gustaba. No es lo que hoy entiendo por existir, y por último por que todo ha encajado con un método eficaz y exacto que es el que he encontrado en esta casa en Narconon Los Molinos, os aconsejo llamar al 902 999 912, a mi me devolvieron la sonrisa. Puedo decir que he nacido otra vez y que por primera vez en mi vida, la misma vida tiene sentido.
Estoy agradecida, emocionada y fuerte.
Gracias a todos por existir.

Pilar Jiménez

INFORMACION SOBRE LAS DROGAS

Escribo estas letras por que soy consciente de que la mayoría de los muchachos de mi edad tienen que sortear trampas, yo caí en una de las peores “La droga” ¿por que nadie
me había avisado de esto? , realmente la información sobre este tema es muy escasa.
Yo os pediría que mi carta llagara a cuantas más personas mejor, no se que otro método
tengo de prevenir a los jóvenes que como yo no sabemos donde nos metemos.

Mi nombre es Julio Herrera, soy un chaval de 20 años y los últimos dos los pase totalmente perdido.
Comencé a tomar droga hace dos años, el resto de los colegas lo hacían ¿por qué yo no?
primero fue el hachis, al principio parecía no trastornarme mucho, algo de falta de memoria y poco más, por supuesto cada día consumía más.
No sabia por que empecé a sufrir accidentes en el trabajo, muchas discusiones familiares
pues yo negaba lo evidente, los problemas se agravaban.
Todo empeoro aun más cuando decidí conocer a la cocaína, al principio molaba, sentía que era un superchico y que aguantaba todo pero solo sirvió para meterme en más líos.
No os podéis imaginar los problemas económicos que puede tener un muchacho de 19 años, debía dinero a todas las personas, tenia deudas que eran imposibles de saldar.
A nivel psicológico a veces ocurrían cosas que yo no sabia distinguir si eran reales o se me estaba yendo la cabeza ¿paranoias? ya había oído hablar de ellas pero nunca pensé que me pudiera pasar a mí, todo esto iba unido a que nunca tenía hambre así que deje de comer, mi horario de sueño era totalmente irregular.
Yo no consumía diariamente ¿como me podía estar pasando esto? no entendía mi situación que empeoraba por días y no podía decírselo a nadie o me tomarían por loco.
Un buen día me levante con una paranoia tan evidente que mi madre no aguanto más
y decidió ingresarme, llamo al 91 8550386 (un centro en plena sierra, donde he pasado los últimos meses) por supuesto yo pensaba que la loca era ella “a mi no me pasaba nada” tardo dos días y dos noches en llevarme al centro y una vez allí yo seguía negando mi dependencia o que me hiciese falta.
Ahora puedo hablar de esto como de una anécdota o algo que paso súper desagradable pero os puedo asegurar que aprendí y ahora si haré todo lo que esta en mi mano para evitar que nadie se pierda parte de su juventud.
Gracias mama por que estoy seguro de que si tú ese día no hubieras llamado al centro
y no me hubieras arrastrado hasta el, seguiría totalmente perdido.

JULIO

UNA VOZ DE ESPERANZA

Escribo esta carta como una voz de esperanza para aquellos que directa o indirectamente tengan problemas con las drogas.

Mi nombre es Juan Maria Peralta, soy un muchacho de 26 años y os voy a relatar mi vivencia con el mundo de las drogas y cualquiera que lo lea, que pase por donde yo pase, se de cuenta de que nunca hay que darse por vencido, que la vida es maravillosa y que realmente hay que vivirla.

Yo pase 12 años de mi vida consumiendo drogas de todo tipo, me veía como un adicto sin solución ninguna y sin ninguna esperanza de poder salir de este mundo, cosa que tenía asumida, debido a los intentos fallidos por salir.
Esto me llevo a perder a mis amigos, mi familia, mi trabajo y lo más importante, las ganas de vivir. Me llevo a pensar que ya no tenia nada que hacer en esta vida y que lo mejor era terminar de una vez con todo y entonces hice lo peor que podía haber hecho intentar quitarme la vida.
Estuve tres días en coma, pero en esos días pude sentir el sufrimiento que mi familia Y mis amigos estaban pasando en la habitación del hospital por verme en la situación en la que me encontraba, y allí sentí su amor y creo que eso fue lo que me hizo despertar del coma.

Pasados unos días decidí darme una nueva oportunidad, mi familia tenia referencias de un centro en Los Molinos, un pueblecito de la sierra , marque el 91.855.02.37 y vinieron a recogerme a casa, de esto hace ahora 3 años, esta fue la idea mas acertada de toda mi vida.
He recuperado a mi familia y amigos, he hecho amigos nuevos, que me apoyan y sobre todo veo las cosas positivas de la vida, ahora lo disfruto todo, no me vengo abajo por nada, si surge algún problema lo afronto y lo soluciono, pues se que soy capaz de conseguir lo que quiera y no hay nada que me pare a la hora de alcanzar mis metas. Tengo la autoestima suficiente y he comprendido que no necesito drogarme para ser feliz.

No tiréis nunca la toalla por muy negra que se vea la cosa, siempre existe una luz de esperanza al final del camino. Espero que estas líneas le ayuden a quien las lea a saber que hay esperanza y que la vida siempre esta ahí entregándonos lo mejor de ella, solo hay que saber cogerlo.
Quiero que esto sirva de advertencia a los cientos de jóvenes que inician el consumo pensando que es un juego.

Juan Maria Peralta

LAS DROGAS ME ROBARON LAS SENSACIONES

LAS DROGAS ME ROBARON LAS SENSACIONES

Y LAS ALEGRIAS QUE A FIN DE CUENTAS, SON LA

UNICA RAZON PARA VIVIR”

Mi nombre es Javier me gustaría relatar mi vivencia en el mundo de las drogas, pudiendo hablar ahora desde fuera de ellas y de una manera objetiva.
Yo empecé a tomar alcohol cuando tenia 13 años, no era consciente del riesgo que corría, “solo quería divertirme”
Empecé bebiendo alcohol los fines de semana, con los amigos: cerveza, whisky, cada vez era más grande la cantidad que bebía.
Cuando cumplí los 14 años empecé a fumar porros, “pillábamos costo” entre varios amigos, nos lo fumábamos en el parque o en el campo de unos de ellos, yo pensaba que fumar porros me hacia molar mas, me sentía importante y más mayor.
Yo por esa época jugaba al fútbol y los efectos del alcohol y el hachis aun no me impedían seguir jugando, los excesos solo eran los fines de semana.
Seguí coqueteando con el mundo de las drogas sin darme cuenta que cada día estaba más inmerso, con 16 años probé mi primera raya de cocaína, eran las fiestas de mi pueblo.
No imaginaba que ese día cambiaria mi vida.
Ya había cruzado otra barrera y a partir de entonces da igual como se llamara la sustancia LSD, SPEED, todo lo que estaba de moda en el ambiente nocturno y de discoteca, por aquel entonces y fumaba porros todos los días, era un elemento primordial en mi vida, no podía pasar un día sin fumarlos.
A los 18 años me fui a Ibiza, ya que me ficho el equipo de allí, entonces el problema se agravó bastante mas, mi consumo de cocaína se disparo, llegaba incluso a perder el conocimiento por los excesos.
Por todo esto los directivos del equipo no me renovaron el contrato, volví a mi pueblo, antes de cumplir los 20 abandone la practica del fútbol.
Comencé a robar, cada vez necesitaba mas cantidad de droga y a la vez mas dinero, incluso robaba en mi propia casa, mi familia estaba realmente destrozada.
Los siguientes cuatro años fueron un infierno, ya era consciente de que tenia un problema, empecé mi recorrido por médicos y psicólogos siempre con el apoyo de mi familia, tome todo tipo de tratamientos y pastillas raras, solo conseguía engancharme también a esos fármacos sin dejar mi adicción inicial.
Un día salí de casa y no volví hasta pasados tres días y mi familia me dio unos fármacos que me dejaron dormido, al despertar mis padres ya tenían todo preparado y me encontré en un centro de rehabilitación en un pueblecito llamado Los Molinos, en plena sierra de Madrid, el teléfono es 902 999 912.
De esto ya hace tiempo, termine mi terapia, y os aseguro que no solo no tomo drogas es que soy un chaval feliz, que tiene un equipo de fútbol sala y no necesita drogas para relacionarse con la gente, con una familia encantadora y los que debo la vida.
Si alguien al leer estas vivencias y detectar ir por el mismo camino, no esperes llegar al final de el, oyo conseguí ganar la batalla a las drogas y vivo para contarlo, pienso que soy afortunado.

JAVIER SAMPER

REACCIONÉ A TIEMPO Y ESTOY VIVA

Escribo estas letras por que estoy segura de animar a muchas personas a seguir

luchando contra un enemigo llamado droga

REACCIONÉ A TIEMPO Y ESTOY VIVA

Mi nombre es Susana, tengo 30 años, estoy casada y tengo una niña que es lo mas

maravilloso del mundo.

En mi vida hay un antes y un después, como en la de casi todo el mundo, el mío es; antes de mi ingreso en Narconon Los Molinos y después.

Antes vivía (por decir algo) en la miseria, enganchada a la heroína, arruinada, sin  ningún porvenir.

Pasaban los días y todos eran iguales, pero cada vez mas oscuros.

Ingrese en Los Molinos en el año 1995, allí me enseñaron a vivir sin sustitutos, aprendí lo bonita que es la vida sin esconderse de ella y afrontando todos y cada uno de los problemas con entereza ; pase 6 meses duros pero intensos, es curioso pero apenas tengo detalles de los 4 años que viví en drogas ; sin embargo los 6 meses de programa de rehabilitación y los 7 años siguientes los recuerdo al detalle y tan felices.

Animo a todos aquellos que estén quitándose la vida con cualquier sustancia a volver a luchar y a vivir. El afrontar la vida es muy duro  pero muy bonito, este es el numero de teléfono que a mi me salvo la vida 91 855 03 86  márcalo y deja que de lo demás se ocupen los especialistas.

Le doy las gracias al centro y a todos sus especialistas por guiarme hasta donde ahora estoy.

Vivo felizmente casada con mi trabajo de administrativa y una preciosidad de niña.

Pero sobre todo soy feliz.

MUCHAS GRACIA  SUSANA . E . H